domingo, 13 de junio de 2010

Igueret HaRamban: La carta del Rambán


La carta que Najmánides (Rambán, Rabí Moshe Ben Najmán) enviara a su hijo desde Aco, Israel a Cataluña, España, no quedó a través de los siglos como una simple carta de padre a hijo, dándoles buenos consejos de conducta y del cumplimiento de su deber espiritual como judio, sino que a lo largo de generaciones trascendió hasta llegar a ser un documento de enseñanza y guía del pueblo judío. Es una fuente maravillosa del saber, del pensar y del sentir, que tonifica y refresca. Es como una luz que ilumina nuestro sendero del bien.






La carta del Rambán

Escucha, hijo mío, la instrucción de tu padre y no descuides la Torá de tu madre (Mishlé/Proverbios 1:8).

Adquiere el hábito de hablar siempre calmadamente a todo hombre y a toda hora. Y con ésto te salvarás de la ira, un serio defecto de carácter que hace pecar a los hombres. Como dijeron nuestros Rabinos (Nedarim 22ª): Quienquiera que estalla en ira, todo tipo de infiernos (Gehinam) dominan sobre él, como está escrito (Kohelet/Eclesiastés 12:10), “Destierra la ira de tu corazón y aparta el mal de tu carne”. “Mal” significa aquí Gehinam, como leemos (Mishlé/Proverbios 16:4): “...y los malvados están destinados al día del mal”.

Una vez que te hayas salvado de la ira, la cualidad de la humildad entrará en tu corazón. Esta cualidad es la mejor de todos los rasgos admirables (ver Avodah Zarah 20b), porque (Mishlé/Proverbios 22:4), “Siguiendo a la humildad llega el temor a D-os”. A través de la humildad también llegará a tu corazón la cualidad del temor a Dos. Hará que siempre pienses acerca de (ver Avot 3:1) tu proveniencia y de tu destinación, y que mientras estás vivo eres siempre como un gusano, y lo mismo después de tu muerte.

También te recordará ante Quién has de ser juzgado, ante el Rey de la Gloria, y está escrito (Melajim I/Reyes I 8:27; Mishlé/Proverbios 15:11), “Ni siquiera el cielo ni los cielos del cielo pueden Contenerte” – “¡Cuánto menos el corazón de los hombres!” También está escrito (Yirmeyahu/Jeremías 23:24), “¿Acaso no lleno Yo cielo y tierra? Dice D-os”.

Y cuando pienses en todas estas cosas temerás de tu Creador y te protegerás del pecado y con estas cualidades serás feliz con tu porción. Y cuando actúes humildemente y te averguences de todo hombre y les temas, y te cuides del pecado, el espíritu de la Shejina y la radiancia de Su Gloria y la vida del Mundo por Venir descansarán sobre ti. Y ahora, hijo mío, entiende y observa que el que se enorgullece en su corazón sobre las criaturas, se está rebelando contra la Realeza de D-os, porque se está adorando a sí mismo con las vestiduras del reino de los Cielos, como está escrito (Tehilim/Salmos 93:1), “Hashem reina, El viste ropas de orgullo”.

¿Y con qué habría uno de sentirse orgulloso? ¿A causa de la riqueza? D-os lo hace a uno pobre o rico (Shmuel Alef /Samuel I 2:7). ¿Es a causa del honor? Pertenece a D-os, como leemos (Divrei Hayamim Alef/Crónicas I 29:12), “Riqueza y honor vienen de Ti”. ¿Así que, cómo podría uno adornarse con el honor de D-os? ¡Y alguien que está orgulloso de su sabiduría seguramente debe saber que D-os “aparta el habla de hombres locuaces y quita el razonamiento de los sabios” (Iyov/Job 12:20)!

De modo que vemos que todo el mundo es igual ante D-os, ya que con Su ira El rebaja a los orgullosos y cuando El lo desea El levanta a los que están abajo. ¡Así que rebájate y D-os te elevará!. Por consiguiente, ahora te explicaré cómo comportarte siempre humildemente.

Todas tus palabras serán amables, con tu cabeza inclinada, tus ojos viendo hacia el piso y tu corazón enfocado hacia arriba. No mires al rostro de la persona con quien estás hablando. Considera a todo el mundo como mayor que tú . Si él es sabio o rico, debes darle respeto. Si él es pobre y tú eres más rico –o más sabio- que él, considera que eres más culpable que él, y que el es más meritorio que tú, dado que cuando él peca lo hace por error, ¡mientras que tú lo haces deliberadamente!

En todas tus acciones, palabras y pensamientos y en toda hora, considera en tu corazón como si estás parado ante D-os, con su Shejina encima de ti, porque Su gloria llena el mundo entero. Y tus palabras serán con temor y espanto, como un esclavo de pie ante su amo. Avergüenzate ante todo el mundo.

Cuando alguien te llama, no contestes en voz alta, sino gentil y suavemente, como alguien parado ante su amo.

Cuida de estudiar siempre la Torá diligentemente, de modo que seas capaz de cumplir sus mandamientos. Cuando te levantes de tu aprendizaje reflexiona cuidadosamente acerca de lo que has estudiado, a fin de ver qué hay en ello que puedas poner en práctica.

Examina tus acciones todas las mañanas y todas las noches, y de esta manera en todos tus días habrá teshuvá (arrepentimiento). Concéntrate en tus Tefilot removiendo todas las preocupaciones mundanas de tu corazón. Prepara tu corazón ante D-os, purifica tus pensamientos y piensa en lo que vas a decir antes de sacarlo de tu boca.

Y así harás todos los días de tu vana vida y no pecarás. De esta manera, todos tus palabras, acciones y pensamientosrectos y tu Tefila será pura, clara, limpia, devota y aceptable a D-os, pues como está escrito (Tehilim/Salmos 10:17), “Cuando su corazón está dirigido a Ti, escúchales”.

Lee esta carta al menos una vez por semana y no descuides ningún aspecto de ella. Cumple con su contenido y, al hacerlo, camina con ella para siempre por los senderos de D-os, Bendito sea, de modo que tengas éxito en todos tus caminos.

Así tendrás éxito en todos tus caminos y merecerás el Mundo por Venir que se encuentra escondido para los Tzaddikim. Y cada día que leas esta carta el cielo responderá siempre conforme a los deseos de tu corazón. ¡Amén, Sela!


Rabi Moisés ben Najmán "Najmánides": Biografia

Moisés ben Najmán, conocido también bajo el nombre de Bonastruc de Porta, pero mejor conocido por Najmánides o Rambán, nació en la ciudad de Gerona. La fecha exacta de su nacimiento no se conoce pero se cree que fue en el año 1195.

Se sabe poco de la ascendencia de Najmánides, aparte de que era el nieto de Isaac ben Reubén de Barcelona. Tampoco se dispone de mucha información referente a su infancia, juventud y carrera educativa. Sin embargo se sabe que entre sus maestros de Cábala estaban Rabí Judah ben Jaqar y Rabí Ezra o Azriel.

En cuanto a sus vínculos parentales, existen pruebas de que Ben Veniste de Porta era su hermano y que estaba emparentado (probablemente eran primos) con Rabí Jonah Gerundí autor del Libro del Arrepentimiento.

Najmánides tuvo tres hijos y uno de ellos murió, mientras él todavía vivía, un día de año nuevo. Es el tercer hijo, llamado también Najmán, a quien iban dirigidas las célebres cartas que le escribía su padre al final de su vida, cuando estaba en Israel.

Entre sus descendientes se encuentran los célebres Rabí Leví ben Gershon y Rabí Simeón ben Durán. Como muchos de sus contemporáneos, entre ellos el célebre Maimónides, se sabe que Najmánides era médico.

Dos acontecimientos importantes ocurridos durante su vida parecen haber marcado considerablemente tanto su biografía como la historia del pueblo judío; se trata de la lucha acerba en la que Najmánides estuvo implicado en 1252 entre los que estaban en pro y los que estaban en contra de Maimónides. Najmánides intentó ser el conciliador de estas dos tendencias que enfrentaron al pueblo judío durante esta época. El segundo punto que tanta influencia tuvo en su propia vida, fue la famosa disputa de la que fue protagonista en Barcelona contra el converso Pablo Christiani. Esta disputa tuvo lugar en la corte del rey Jaime I de Aragón en 1263. Pablo acudió al Rey de Aragón para que ordenara a Najmánides que tomara parte en esta contienda pública, con la esperanza de que si conseguía probar la superioridad de su creencia, las masas de judíos establecidos en España se sentirían obligados a aceptar el Cristianismo. Ciertos autores cristianos mantuvieron que Pablo fue el vencedor mientras los autores judíos pretendían lo contrario. Sin embargo, a Najmánides le pareció conveniente publicar una defensa. Declararon que su obra contenía insultos y blasfemias en contra de la religión dominante y como castigo fue expulsado de España en 1264. De los tres años que siguieron no se tiene ninguna huella de Najmánides. Cuando en 1267 llegó a la Tierra de Israel, donde vivió hasta su muerte, Najmánides tenía 70 años. Mantuvo una estrecha relación epistolar con su hijo.

Durante esta época acabó el Comentario sobre el Pentateuco. El haber encontrado una gran corriente de gente que acudía a escuchar sus enseñanzas a Acre, donde se había establecido, debió ser muy gratificante para Najmánides. En sus clases hablaba de la Biblia basándose probablemente en su Comentario. Gracias a su gran influencia mucha gente se estableció en Israel, lo cual contribuyó a traer nueva vida a un país que a su llegada, estaba tan desolado.

En una de sus notas introductorias, Najmánides deja muy claro un aspecto de su creencia. La Torá constituye para él la fuente de todo conocimiento y sabiduría que el hombre puede llegar a alcanzar. El estudiante de la Torá puede encontrar el conocimiento y la sabiduría por su propio estudio e inspiración o bien de boca a oído, transmitido de generación en generación empezando por el mismísimo Moisés que fue instruido oralmente por Dios. Con esto sólo basta para demostrar el valor que Najmánides atribuía al estudio de la Torá e ilustra además el sentido que daba a su propio comentario.

A pesar de que en 1270 Najmánides escribió a su hijo que partía hacia Hebrón donde tenía la intención de prepararse una tumba, el lugar en que descansa es desconocido.

Las tradiciones difieren en cuanto a si es en Hebrón, Jerusalén o Acco. Ni siquiera se conoce con certeza la fecha de su muerte.

No obstante, existe una curiosa leyenda al respecto que insiste en el carácter misterioso de su desaparición. Esta historia se encuentra en el Shalsheleth haKabalah (1515-1587). Según esta tradición, el día que Rambán partió de España, sus alumnos le preguntaron como podrían saber el momento de su muerte; y Rambán contestó: “En el día de mi muerte aparecerá una grieta en la lápida de la tumba de mi madre. Este será el signo de que habré hecho el paso”.

Unos cuantos años después de que Rambán hubiera salido de España, uno de sus alumnos descubrió una grieta en la lápida de la tumba de su madre...

4 comentarios:

  1. Muchas Gracias por compartirnos su sabiduria y su musica. Y por publicar la carta del Ramban.

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  2. Gràcias por el soporte espiritual... gracias x la sabiduria compartida... gràcias en nombre de mis hijos:
    OFER, RAEL Y PREL

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  3. Gràcias por el soporte espiritual... gracias x la sabiduria compartida... gràcias en nombre de mis hijos:
    OFER, RAEL Y PREL

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